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La tecnología «mHealth» aporta mejoras en los tratamientos médicos pero también abre nuevos retos sobre la privacidad de los pacientes.

Bombas de insulina con controles remotos manipulables, administradores de viales automáticos capaces de recibir ataques, marcapasos wireless que pueden ser hackeados para provocar un ataque de corazón… Son algunos casos reales (aunque extremos) de la vulnerabilidad de los sistemas mHealth, las tecnologías móviles aplicadas a la salud, que supone una evolución y mejora del concepto clásico de la teleasistencia.

«Desarrollar estas tecnologías es muy beneficioso para los individuos ya que permite que reciban una atención especializada e individualizada a distancia y en tiempo real. Pueden salvar y alargar muchas vidas«, explica Karina Gilbert, investigadora de la UPC.

De las potencialidades y beneficios de estos sistemas, pero también de sus vulnerabilidades, han hablado varios expertos en una sesión de ciberseguredad en mHealth organizada por ISACA Barcelona, la asociación por el control y la auditoría de sistemas de información. Un concepto aun emergente y que necesita profundización, tanto en la seguridad de los sistemas como en el uso de los datos que se recogen, pero que presenta enormes posiblidades. En un estudio del año 2003 de al Comisión Europea, la experta en eHealth Denise Silber, los consideró «la más importante revolución en sanidad des del advenimiento de la medicina moderna y las vacunas».

 

Un paso adelante en la atención médica

Tal como explica el ingeniero de backend de Websays Juan Francisco Fernández Carrasco, estas tecnologías ayudarán a optimizar los recursos sanitarios y reducir el tiempo de reacción. «El paciente podrá estar en lugares muy complejos o lejanos, y seremos capaces de atenderle», explica Fernández Carrasco. «También dispondremos de pautas que nos eviten el error humano y mejoraremos tratamientos gracias al análisis de historiales clínicos», añade. «Estamos pudiendo dar servicios que antes eran imposibles. Y esto no ha hecho más que empezar, la mHealth es un gran campo para correr».

De hecho, los usuarios ya se benefician con los botones de teleasistencia para pacientes vulnerables, con el uso de los smartphones para enviar fotografías a los médicos o con los relojes inteligentes que calculan el ritmo cardíaco y se contempla el análisis de las redes sociales para detectar hábitos en salud o los tratamientos personalizados para cada paciente de acuerdo con el Big Data y los smart sensores.

 

Los retos (y peligros) del mHealth

Según Fernández Carrasco, los principales desafíos de esta tecnología son la privacidad, la seguridad, la fiabilidad y la usabilidad. «Imaginemos que se filtran los niveles de alcohol de un alcohólico. Estos datos deben ser confidenciales entre paciente y médico, pero si se divulgan, podrían provocar que no se le concediera un seguro o que sufriera rechazo social», explica el experto. Además, sensores y cámaras situados en el domicilio de un paciente para tratarlo podrían usarse para violar su privacidad o la de sus familiares y amigos; o utilizarse para robar.

También existe la posibilidad de un error informático. «Si un sensor de glucemia falla y envía un mensaje falso al médico para suministrar insulina, la vida del paciente podría correr peligro», dice Fernández Carrasco. También podría haber problemas con la batería del dispositivo o falta de cobertura. Estos casos, explican Gibert y Fernández Carrasco, son sólo escenarios hipotéticos de riesgo, pero dan una idea de la importancia de proteger estas tecnologías.

 

Gibert durante su participación en el acto. Foto PJ Armengou

Gibert durante su participación en el acto. Foto PJ Armengou

Soluciones de presente y futuro

Las empresas del sector y las instituciones trabajan desde hace tiempo en la protección legal y tecnológica de los pacientes. En el campo de la ciberseguridad, explica Fernández Carrasco, lo más importante es proteger la integridad con una defensa en profundidad. Hay que utilizar la criptografía, la autenticación de los dispositivos, la anonimización de los datos, … Y también formar a todos los actores implicados, desde los sanitarios a los pacientes. «Hay que ayudar a los médicos a implantar los sistemas seguros, no sólo crear el marco legislativo y técnico», opina Fernández Carrasco.

Con todo, según Karina Gibert los sistemas mHealth suponen más ventajas que problemas desde el punto de la sanidad y la salud de las personas. «Nos estamos enfrentando a tecnologías emergentes, y tardaremos un poco a controlar todos sus aspectos (legalidad, tecnología …)», añade, «pero estamos ante un escenario potencial muy beneficioso».